MICROSILOS

La elaboración de microsilos de caña de azúcar y follaje de mandioca es una buena alternativa   para la alimentación del ganado bovino y constituye una  posibilidad de dar uso integral a cultivos tradicionales.

La Ingeniera Agrónoma María Elena Castelán del Instituto Agrotécnico “Pedro M. Fuentes Godo” de la Universidad Nacional del Nordeste señala  que se está trabajando junto con la Cátedra de Cultivos III de la Facultad de Ciencias Agrarias, en el uso de la caña de azúcar para la alimentación de bovinos con el agregado de hojas de mandioca. Para hacer los microsilos se utilizaron caña de azúcar y hojas de mandioca en diferentes proporciones.  La importancia de la elección de estos dos cultivos radica en que son tradicionalmente incorporados en las chacras, se adaptan a las condiciones climáticas y edáficas de la zona y aportan gran cantidad de biomasa. La caña de azúcar brinda un gran contenido de fibras y azúcares y la mandioca incorpora el contenido proteico de sus hojas para balancear la ración animal. Se realizaron microsilos  de 30 a 50 kg de material ensilado. Para su realización se necesitan elementos y equipamientos sencillos y accesibles. Se utilizó una picadora eléctrica estática, bolsas tricapas superpuestas (una de plastillera interna y dos externas de polietileno de alto micronaje), pisón para compactar el material picado y mezclado.

La ingeniera Castelán afirma  que es una técnica de fácil acceso a los productores quienes conocen cómo manejar estos cultivos y por ello se les propone realizar un uso integral de la planta de mandioca.  También afirmó: “sabemos que los productores de zona cañera están acostumbrados a darles de comer a los animales caña de azúcar pero las hojas de mandioca en sí, son un subproducto porque cuando se recolectan las ramas para conservarlas para la plantación del año siguiente, las hojas y la parte superior de la planta son un deshecho. Hemos comprobado que las hojas de mandioca son de alta calidad para la dieta animal por la concentración de proteínas. 

Este trabajo tiene como objetivo difundir técnicas de conservación de forrajes y que  dichas prácticas tecnológicas  generen un mejor el manejo del recurso forrajero.